Welcome to my world, where everything is a SHIT.

Hoy es un día más y lo digo así con esa simpleza un día más porque desde que tú te fuiste los días me saben tan simples, son tan poca cosa, se volvieron tan vanos, tan inútiles, ¿de qué sirve que sigan los días? sí tu te fuiste y peor aún, ¿de qué sirve que te hayas ido? que te hayas llevado contigo tu presencia, tu perfume, tu cuerpo, tu pasión ¿de qué? Sí se quedaron en mis labios la huella de los tuyos, en mi cuerpo la forma de tus manos, en mis oídos tus palabras de amor, en mis ojos tu mirada enamorada, y en mi corazón la cicatriz de ese gran amor. Hoy sólo quisiera regresar el tiempo y volver a ese lugar, ese lugar que tantas veces fue nuestro cómplice, a ese lugar donde con los ojos cerrados me hiciste tocar el cielo, a ese lugar donde tus manos pintaban de una forma tan delicada mi silueta, donde mis manos hurgaban tu espalda, donde mis latidos se unían a los tuyos y juntos formaban esa música que cerraba nuestros oídos y abría nuestro corazón. Quisiera regresar a ese tiempo, pero sé que no, que no podré regresar a ese pasado y que el mañana es tan vano, tan común para mí, pasará lo que ha pasado en estos últimos meses, me despertaré pensando ¿en dónde estás?, miraré mis ojos en el espejo y veré reflejada esa tristeza, voltearé a ver el porta retratos de mi buró y veré que no está tu foto, y entonces pasará lo que ha pasado todas las mañanas, correrán las lágrimas por mis mejillas. Los recuerdos regresarán a mi mente y recordaré como aquel día escuché por última vez tu voz, prometiendo que vendrías, mientras yo me sentía enojada y con la voz entre cortada por el llanto, te decía que esperaría tu llamada, y sin embargo llegó el día de la cita, y yo llena de ilusiones, llena de amor, salí a buscarte esperando tu llamada, esperando que volvieras, quería verte aparecer por las calles, quería verte arrojarme a tu cuello, abrazarte, besarte y decirte que te amaba, que te amaba más que a mi vida. Pero nunca llegaste, y cuando vuelvo a mi realidad me doy cuenta que jamás volverás, que te fuiste y te fuiste para siempre, te fuiste huyendo ¿de qué? no sé, te fuiste olvidando ¿a quién? no sé ¿te fuiste llorando? no lo sé, aún ni siquiera descubro el por qué de tu partida lo peor que de ese adiós, lo único que sé es que me estoy muriendo, muriendo de amor. Dibujando todos los días una sonrisa a esta cara que refleja soledad y tristeza y esperando a que tú vengas, esperándote como un día prometí, que te esperaría toda la vida; pero sí esa es tu decisión definitiva y sabes que jamás volverás, si encuentra esta carta por mera coincidencia, te quiero decir que desde que te fuiste, la vida no fue fácil para mí, pero que también recuerdo que te prometí que sería feliz, si tú lo eras. Y si tú eres feliz ahora, en tu nueva vida, donde tratas de desaparecer tu pasado, un pasado que espero haya sido tan fantástico, como lo fue par mí, pero que no lo sea igual de doloroso, que no te atormente como lo hace conmigo, que entre tus recuerdos, me recuerdes como uno de los más bello, sólo quiero que sepas que te amé, te amé porque así lo siento, te amé como jamás nadie te va amar y como jamás yo he amado. Quiero decirte que me perdones, porque tal vez en mí inmadurez te hice daño, y te dije algo que todavía puedas llevar muy marcado en tu alma, perdóname, lo único que intentaba era amarte pero tal vez fallé en el intento, sí algún día tu decides regresar, búscame te estaré esperando .Te esperaré con los brazos abiertos, con amor y ternura con mis oídos abiertos para escucharte y en mis labios un beso, ese beso que nos volverá unir, porque te amo y te extraño, te esperaré porque la vida no volvió a ser igual, desde el día que te fuiste.